Una oferta barata sale cara si compromete la calidad y la seguridad.
El foco exclusivo en el precio puede desviar la atención de la calidad y la seguridad. Un precio competitivo es una ventaja cuando el producto cumple los requisitos, la información es verificable y los riesgos están evaluados; no sustituye esas comprobaciones.
Para comparar propuestas sobre una misma base deben quedar visibles:
- Incoterm, puerto, flete y seguro incluidos.
- Moneda, vigencia y condiciones de pago.
- Costes de inspección, documentación y adaptación.
- Plazo real y efecto de una demora sobre producción.
- Riesgo de rechazo, merma o incumplimiento de especificación.
El objetivo no es elegir siempre el precio más bajo, sino entender qué resultado económico y operativo compra realmente la empresa.
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